Caramelo

El caramelo: un toque tostado que transforma cualquier postre

El caramelo es uno de los sabores más antiguos y universales. Calentar azúcar hasta que se derrite y toma color parece algo simple, pero el resultado ha formado parte de miles de postres a lo largo de la historia.

 

Hoy el caramelo sigue siendo un ingrediente fundamental para profesionales. Se utiliza en flanes, toffees, pralinés, decoraciones crujientes e incluso en salsas para helados o panna cottas. Su sabor tostado añade profundidad y un toque elegante.

En casa, hacer caramelo es posible y muy satisfactorio. Solo hace falta azúcar, una sartén y un poco de atención. Es importante ser cuidadoso porque alcanza temperaturas altas, pero una vez que se le coge el truco es una técnica muy accesible.

El caramelo combina con nata, frutos secos, chocolate y frutas. Por eso aparece en tantísimas recetas. También es perfecto para dar brillo y un acabado profesional a postres sencillos.

En pastelerías, el caramelo se usa tanto para decorar como para añadir sabor. Es un ingrediente humilde, pero capaz de cambiar completamente un postre.

Sin duda, un básico que nunca pasa de moda.

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