Fondant

Glasa real y fondant: los favoritos de la decoración dulce

La glasa real y el fondant llevan décadas decorando galletas, tartas y dulces de celebración. La glasa real, hecha con clara de huevo y azúcar glas, seca dura y permite dibujos muy finos. El fondant, en cambio, crea superficies lisas que sirven como un lienzo perfecto.

 

Hoy en día se usan muchísimo en pastelería creativa. Las tartas de boda, cumpleaños, comuniones o eventos suelen llevar alguno de estos acabados. Son materiales muy agradecidos para lograr diseños elegantes.

Los profesionales los utilizan a diario porque permiten resultados vistosos y limpios. El fondant es ideal para cubrir tartas con formas o efectos, mientras que la glasa se usa mucho en galletas personalizadas.

¿En casa? La glasa real es muy fácil de hacer y perfecta para empezar. El fondant también se puede preparar, aunque la mayoría prefiere comprarlo hecho por comodidad y textura.

Estos materiales son recomendables para tartas especiales, galletas temáticas o decoraciones finas. Son perfectos cuando se quiere conseguir un acabado pulido.

Son, en definitiva, dos aliados indispensables de la pastelería artística.

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